
"A través del shock, se fuerza a la gente a ser obediente", comenta Klein, al tiempo que reseña cómo, en los años 50, esta poderosa idea atrajo la atención de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
La base de los experimentos que la CIA emprendió, y que más tarde fueron incorporados en un manual, era utilizar el shock como un método de reducir a los adultos a un estado infantil.
Klein se vale de esta metáfora para describir el efecto de la aplicación de las teorías de la economía neoliberal sobre sociedades convulsionadas y advierte que las consecuencias no son accidentales.
"Un sistema económico que requiere constante crecimiento, al tiempo que elude cualquier serio intento de regulación ambiental, genera una constante corriente de desastres, sean militares, ecológicos o financieros", escribe.
"El apetito por ganancias rápidas y de corto término, resultantes de inversiones puramente especulativas, ha transformado a los mercados de valores, de divisas y de inmuebles en máquinas creadoras de crisis, como la crisis financiera asiática, la crisis del peso mexicano y el colapso de las puntocom lo demuestran..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario